De Oruro, elasticidades y discriminación
Gracias a Bob, Guccio y Diego por los comentarios. Dejenme anotar un par de ideas acerca de la respuesta de Diego.
Una de las características que hace interesante el mercado de boletos de buses es la “inelasticidad” de la oferta. Dejando otros factores constantes, cuando el precio de un bien sube, la cantidad ofertada (no la oferta) tiende a subir: cuando un bien se hace más caro los productores tienen incentivos a vender más (siempre dejando otros factores constantes por supuesto). Para algunos bienes, sin embargo, la cantidad ofrecida se incrementa en menor proporción a la subida del precio. Estos son los bienes “inelásticos.” El típico caso extremo de inelasticidad son los apartamentos. En el corto plazo, si el precio de alquilar un apartamento sube, la cantidad ofrecida no lo puede hacer. (se requiere de un tiempo para construir más apartamentos). Los apartamentos son “inelásticos” en oferta en el corto plazo y más “elásticos” en el largo plazo. Diego correctamente argumenta que algo similar sucede con los buses o “flotas.” Si el precio sube hoy, la oferta es perfectamente inelástica…hoy. Probablemente en un mes o más nuevas compañías abrirán o las existentes comprarán más buses dada la bonanza del negocio. Pero en el corto plazo, la oferta es claramente inelástica.
Y?
Nuestro argumento original se refuerza aún más cuando se toma en cuenta la “inelasticidad” de la oferta. Es Carnaval y todo el mundo quiere ir a Oruro. Si el precio es libre de flotar (nunca más apropiado el término) este se ajustará hacia arriba hasta que en la terminal de buses solo haya exactamente el mismo número de potenciales pasajeros que asientos. El precio llegará a ser tan alto que el pasajero “marginal” se dará media vuelta y celebrará en su casa. Los pasajeros que encuentren el precio “muy caro” no viajarán y así la cantidad demandada disminuirá hasta restitutir el equilibrio con la cantidad ofrecida. Si en cambio el precio no puede subir por el límite impuesto por Evo, entonces existirá “shortage:” muchos pasajeros con el dinero en la mano (al precio impuesto) y no suficientes asientos.
Diego también menciona el fenómeno de “discriminación de precios” que consiste en cobrar diferentes precios a diferentes consumidores por el mismo bien. Esta estrategia genera mayores excedentes para las compañías al permitirles extraer todo lo que cada diferente consumidor está dispuesto a pagar por el bien. La discriminación de precios es posible cuando se pueden identificar distintas “elasticidades” o “disponibilidades a pagar” esta vez entre los diferentes consumidores. Me imagino un ejemplo casi cómico. Es Carnaval otra vez y a la terminal llegan muchos pasajeros. Unos traen instrumentos de música y claramente pertenecen a las bandas que tocan en Oruro. Otros son gringos que llevan cámaras fotográficas y no se quieren perder el carnaval por nada. Otros no llevan ni instrumentos de música ni cámaras; son gente a los que les gustaría participar del Carnaval pero no se les va la vida en ello. Distingue las distintas disponibilidades a pagar? Las compañías podrían cobrar un precio mayor al primer grupo, uno intermedio al segundo, y el precio más bajo al tercero. Ojo que habría que monitorear que un músico no pase por gringo ni un gringo por simple paisano. Los consumidores perderían excendente (o “ahorro”) pero seguirían comprando el boleto (el precio es justo su disponibilidad a pagar) y las compañías obviamente estarían saltando de una pata.
Aquí discrepo con Diego. La discriminación de precios no está relacionada a inelasticidades de oferta (limit capacity) sino a elasticidades de demanda. Aunque la discriminación de precios extrae el excedente de los consumidores, al menos ofrece la posibilidad de comprar un boleto. Con control de precios a la Evo las compañías de buses tendrían incentivos de corrupción: todos los pasajeros tienen el dinero en la mano pero solo llevamos a los gringos porque en el camino les cobramos un “gringo fee” y ellos felices.
Bottom line. Estoy convencido. Todavía no encuentro un caso en que controlar precios genere mayor eficiencia.

Solo decir que disfruto leyendo tus clases por que son claras y entretenidas y a mi me cuadran tus comentarios, por eso cuando leo un comentario que te refuta (caso Diego) me gusta leerlo por que cuestiona lo que uno creia inicialmente. Super bueno el blog!
Comment by Erick — May 24, 2006 @ 12:38 am
Gracias por leerlo.
Comment by Antonio — May 24, 2006 @ 7:13 am
Antonio,
Tus argumentos son validos e intuitivos, pero tienes un supuesto muy importante. Asumes que hay un spot market perfecto y que los gringos y los trompetistas compran el ticket al mismo tiempo. Esto significa que las compañías pueden elegir entre vender el ultimo boleto del bus a un precio muy alto al turista gringo en vez de venderle al trompetista a un precio bajo. Ahí claramente no hay ningún market failure y la subasta walrasiana funciona perfectamente. El problema es que muchos pasajes se venden con anticipación y hay incertidumbre en la demanda (no se sabe cuanta gente al final comprara pasajes y si se llenará el bus o no). Las compañías no observan directamente las valuaciones de cada pasajero y simplemente venden a distintos precios según cuantos asientos libres tienen y cuanto falta para que salga el bus a Oruro. La clave del análisis es incertidumbre en la demanda y fixed and costly capacity. Un caso extremo es si Bolivar clasifica a la segunda ronda y juega con San Jose en Oruro, entonces la demanda es alta y no hay forma de hacer un forecast de este peak period. (El Carnaval es un known peak period y es de fácil predecir). Lo interesante es que si la demanda es baja es costoso para las compañías el mantener una flota de buses grande o tener buses que parten con la mitad de los asientos vacíos y que estos solo se llenen en Carvaval.
Pongamos el ejemplo cuando NO hay un spot market perfecto. Un paceño sopocachino compra un pasaje en Bs. 15 una hora antes de que salga el bus. Unos minutos después tres gringos turistas comprar pasajes a Bs. 25 cada uno. Todavía hay 11 asientos libres y faltan 5 min para que salga el bus. Derrepende llegan 10 trompetistas desesperados de ir a Oruro, el transportista ve una muy buena oportunidad de hacer negocio y les cobra Bs. 45 a cada uno. (los pasajes a los gringos turistas ya fueron vendidos a Bs.25). Queda un asiento y al parecer se esta a punto de quedar vacio, pero en la tranca se sube un señora y pide que la lleven por Bs. 5 y el chofer acepta. Al final todos pagan un precio menor a su valoración y desde el punto de vista del social planner esto es eficiente. El problema es que el social planner busca eficiencia y no equidad. El clásico trade-off en economía. Desde el punto de vista del social planner, el sobreprecio que pagaron los trompetistas es simplemente una transferencia de dinero (de excedente del consumidor a excedente del productor). Para el social planner que solo busca la maximización de la suma de excedentes, los precios altos cobrados a los trompetistas no afectan en nada porque las valoraciones (WTP), costos (WTS) y cantidad tranzada no cambian. Por muy altos que sean los precios no se pueden crear más asientos en el corto plazo. La inexistencia de un spot market perfecto hace que los diferentes precios pagados por los viajeros sean en la mayoría de los casos independientes de las valoraciones. Quiero pensar que Evo claramente busca equidad y que los choferes no especulen con los últimos pasajes disponibles. Por lo dicho anteriormente esta especulación no genera mayor eficiencia, simplemente va en contra la equidad de que todos paguen lo mismo por un pasaje o que al menos paguen un precio proporcional a su valoración.
De la misma manera que hay que regular un monopolio por una falla de mercado, aquí se regula el precio máximo del pasaje por la existencia de fixed capacity en el corto plazo. Ojo que esto no significa que el poner un precio tope no este exento de problemas. Como lo dije en mi anterior comentario este generaría potencialmente mas problemas que la falla de mercado original y coincidiendo con Antonio, esto nunca va a generar mayor eficiencia. Yo no estoy de acuerdo con el control de precios en este caso, es como querer solucionar un dolor de muelas con anestesia general. Pero bajo ciertas condiciones si podría estar justificado si se busca equidad.
Este tema claramente da para mucha polémica y discusión. Me alegra que con Antonio estemos protagonizando la primera discusión de un tema económico en tres meses y medio de Evo Presidente que sea significativamente técnica y no política. Como quisiera que se estén haciendo estas mismas preguntas en Bolivia antes de meterse como niños a jugar con la economía del país.
Comment by Diego — May 24, 2006 @ 11:38 pm